Ana Belén Castro estudia el Doble Grado en Derecho y RRII. Ha vivido una experiencia internacional en Austria, realizando Erasmus prácticas como Representación Permanente de España ante la OSCE.
Ella afirma que siempre ha pecado de ser demasiado idealista, "y cuando tenía 18 años aún más. A la hora de elegir carrera, tenía claro que quería estudiar aquello que me diera herramientas para poder ayudar, de alguna manera, a que el mundo fuera más justo para todos. De esta manera, elegí estudiar Derecho y Relaciones Internacionales. Años más tarde, aunque el contexto internacional a veces desaliente, mantengo la misma convicción: quiero estar ahí donde sienta que contribuyo a la sociedad".
Ha disfrutado mucho sus años en Loyola. "No solo he tenido la oportunidad de estudiar, por primera vez aquello que realmente me interesa, sino que he podido compartirlo con compañeros y amigos que comparten mis mismas inquietudes. Además de la experiencia en la Representación Permanente de España ante la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, gracias al Servicio de Sarreras Profesionales, he podido acceder a prácticas en dos despachos de abogados, tanto en derecho mercantil como en derecho administrativo".

Ha hecho sus prácticas internacionales en la Representación Permanente de España ante la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa. Durante su estancia, su tarea consistía en acompañar a la Representación de España a las diferentes reuniones que debía asistir para luego colaborar en la redacción de informes sobre estas. "Las reuniones trataban tanto temas de seguridad militar como de derechos humanos y de desarrollo económico sostenible, debido al enfoque integral y transversal de la OSCE de seguridad, por lo que ha sido muy enriquecedor tanto a nivel académico como profesional".
De cara al futuro, le gustaría orientar su carrera de la misma manera en la que la empezó, "buscando un lugar desde el que pueda contribuir a la sociedad como mejor pueda".
PREGUNTA (P): ¿Por qué decidiste solicitar este intercambio? ¿Qué te llevó a elegir esta modalidad de Erasmus?
RESPUESTA (R): Quería hacer prácticas en el ámbito de las relaciones internacionales y pensé que hacerlas en el exterior y en un campo relacionado con las organizaciones internacionales sería una gran oportunidad. Me llamaban mucho la atención las prácticas del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, porque permitían hacer prácticas en Embajadas, Consulados y Representaciones Permanentes por todo el mundo. Después de haberme ido de Erasmus a Lyon, tenía muchas ganas de volver a vivir una experiencia internacional, pero esta vez desde un enfoque más profesional.
(P): ¿Tenías alguna expectativa previa antes de marcharte?
(R): Tenía muchas ganas de presenciar cómo se abordaban las cuestiones de seguridad europea en un entorno diplomático. También me hacía mucha ilusión conocer de primera mano el funcionamiento de la toma de decisiones en una organización internacional como la OSCE, donde cualquier decisión debe contar con el consenso de todos los Estados participantes, incluida Rusia, algo especialmente interesante en el contexto actual de seguridad europea.
(P): Como estudiante, ¿qué te ha aportado esta experiencia de práctica internacional a nivel formativo?
(R): He tenido la suerte de que las reuniones a las que asistía trataban temas que se alineaban con mis intereses. La OSCE abarca ámbitos muy diversos, desde derechos humanos, libertad de prensa, libertad de religión hasta amenazas transnacionales como el terrorismo y la ciberseguridad. Además, durante las reuniones, no solo participaban los Estados, en ocasiones también acudían académicos o representantes de ONG que ofrecían puntos de vista muy interesantes.

Toda experiencia de prácticas en la que aprendas es buena, pero si además la haces en un ambiente totalmente ajeno al que estás acostumbrado, aprendes otras herramientas que también son muy útiles en el mundo laboral como la capacidad de adaptación o el trabajo en un entorno multicultural. Creo que estas habilidades me ayudarán a ser una mejor profesional.
(P): ¿Qué destacas de tu vida universitaria en Loyola?
(R): A día de hoy, lo que más valoro de mi formación en Loyola ha sido la implicación del profesorado para que desarrollemos un pensamiento crítico. Actualmente, con el auge de la inteligencia artificial y la cantidad de información que recibimos cada día, creo que sobran datos, pero falta pensamiento crítico. Por eso valoro mucho que en Loyola se nos haya animado a preguntarnos el porqué de las cosas y a mirar la realidad desde distintas perspectivas.
(P): ¿Qué recomendarías a un estudiante de Loyola que esté pensando en irse fuera y no lo tiene claro o no sabe las oportunidades que existen?
(R): Le recomendaría que, antes que nada, acuda al Servicio de Carreras Profesionales para informarse de las posibilidades que existen. También creo que es muy útil preguntar directamente a compañeros que hayan vivido experiencias parecidas a la que le gustaría hacer. Al final, todos somos estudiantes dando nuestros primeros pasos en el mundo laboral y estamos para ayudarnos unos a otros.

(P): ¿Algún consejo práctico antes de marcharse? ¿Por qué dirías que merece la pena vivir esta experiencia?
(R): Un consejo práctico que daría es contactar con personas que hayan hecho unas prácticas parecidas a las tuyas y en el mismo lugar antes de irse. Yo contacté con una chica de Loyola que había hecho lo mismo que yo y sus consejos me ayudaron mucho las primeras semanas. Ah, y ¡buscar alojamiento lo antes posible siempre!
Personalmente, no solo me llevo una experiencia laboral muy enriquecedora, sino también nuevos amigos repartidos por el mundo y el haber visitado lugares increíbles.




