La Universidad Loyola ha acogido una masterclass-laboratorio sobre improvisación generativa y desarrollo de la creatividad musical impartida por la compositora y pianista Aldona Nawrocka-Wozniak, profesora de la Universidad de Música Fryderyk Chopin de Varsovia y miembro externo del grupo de investigación Tekné.
La jornada comenzó con la presentación de Tondo, un proyecto interdisciplinar que combina creación musical y artes visuales, desarrollado junto a la artista gráfica Paula Jaszczyk. Esta propuesta sirvió como punto de partida para introducir al alumnado y al profesorado en nuevas formas de entender la creación artística desde una perspectiva colaborativa e innovadora.
Durante la sesión, la profesora Nawrocka-Wozniak presentó el modelo de improvisación generativa, una metodología basada en la creación colectiva que fomenta el desarrollo de la creatividad musical a través de la interacción constante entre los participantes. Más allá de la improvisación tradicional, esta práctica pone el foco en la escucha activa, la capacidad de respuesta inmediata y la construcción conjunta del discurso sonoro.

La improvisación generativa se fundamenta en el principio de acción-reacción, promoviendo que cada intérprete responda musicalmente a los estímulos recibidos del grupo. Este proceso permite integrar de manera práctica las habilidades instrumentales y los conocimientos musicales adquiridos, convirtiendo la experiencia en un espacio de aprendizaje dinámico, participativo y abierto a la experimentación.
Los asistentes tuvieron la oportunidad de participar en un laboratorio creativo en el que explorar esta metodología de primera mano, descubriendo cómo la escucha consciente y la colaboración pueden convertirse en herramientas esenciales para la creación musical contemporánea. A través de diferentes dinámicas performativas, los participantes construyeron propuestas sonoras colectivas en las que cada intervención contribuía al resultado final.
Uno de los aspectos más singulares de esta práctica es que cada experiencia genera una obra única e irrepetible. El resultado artístico surge de las decisiones tomadas en tiempo real por los participantes, que asumen simultáneamente el papel de intérpretes y co-creadores de la performance. De este modo, cada sesión se convierte en un proceso creativo singular en el que la música se construye de manera colaborativa y espontánea.
Con actividades como esta, la Universidad Loyola continúa fortaleciendo su apuesta por la innovación en las enseñanzas artísticas y musicales, acercando a sus estudiantes a enfoques contemporáneos de creación que favorecen el pensamiento creativo, la capacidad de colaboración y el desarrollo de competencias esenciales para la práctica profesional en el ámbito de las artes.



