Fernando Santiago Izquierdo Castellano ha estudiado Relaciones Internacionales en la Universidad Loyola. Durante su tercer año cursó un Erasmus académico en la Universidad de Namur (Bélgica), una experiencia que despertó su interés por desarrollar parte de su carrera en un entorno internacional.
Posteriormente realizó prácticas en una empresa cordobesa como técnico de relaciones institucionales y, durante el último curso del grado, tuvo la oportunidad de realizar unas prácticas Erasmus en la Representación Permanente de España ante la Unión Europea (REPER), en Bruselas. “Allí trabajé durante cuatro meses junto a un consejero diplomático, siguiendo las negociaciones del Consejo de la Unión Europea, especialmente las relacionadas con el Marco Financiero Plurianual y los grupos de trabajo de África, Caribe y Pacífico (ACP) y Cooperación al Desarrollo (CODEV), mientras finalizaba mi Trabajo Fin de Grado”.
De cara al futuro, quiere comenzar un MBA con el objetivo de seguir desarrollando una carrera profesional vinculada a la acción exterior y los asuntos europeos.
PREGUNTA (P): ¿Por qué decidiste solicitar este intercambio? ¿Qué te llevó a elegir esta modalidad de Erasmus?
RESPUESTA (R): Decidí solicitar este intercambio porque suponía una oportunidad excepcional para conocer de primera mano el funcionamiento de las instituciones europeas. La posibilidad de realizar prácticas en la Representación Permanente de España ante la Unión Europea es una puerta de entrada muy valiosa a un entorno que suele ser muy competitivo. Además, mi anterior experiencia Erasmus en Bélgica había sido muy positiva y tenía claro que quería volver al país para seguir creciendo tanto a nivel académico como profesional.
(P): ¿Tenías alguna expectativa previa antes de marcharte? ¿Te habían contado algo sobre ello?
(R): Sabía que iba a ser una experiencia exigente, pero no imaginaba el ritmo de trabajo ni la complejidad que supone el funcionamiento diario de la Unión Europea. Poder vivir desde dentro las negociaciones del Consejo y comprender cómo se construyen las posiciones de los Estados miembros ha superado con creces mis expectativas.

(P): Como estudiante, ¿qué te ha aportado esta experiencia de práctica internacional a nivel formativo?
(R): Me ha aportado mucha autonomía e independencia, además de una experiencia muy relevante para mi formación. He podido trabajar en un entorno internacional y desarrollar competencias como el análisis y el trabajo en equipo. Ha sido, sin duda, una experiencia que ha complementado enormemente mi formación universitaria.
(P): ¿Crees que todo lo que has vivido y aprendido influirá en tu futuro profesional?
(R): Sin duda. Haber trabajado en el Consejo de la Unión Europea me ha permitido conocer desde dentro el funcionamiento de las instituciones y confirmar que quiero orientar mi carrera hacia los asuntos europeos e internacionales. Además, esta experiencia facilita continuar desarrollando un perfil profesional dentro del ecosistema europeo, ya sea a través de oportunidades como las becas Blue Book de la Comisión Europea, las becas Schuman del Parlamento Europeo o futuras posiciones relacionadas con la acción exterior.
(P): ¿Cómo es estudiar en la Universidad Loyola?
(R): Destacaría el ambiente cercano que se vive en el campus de Córdoba. Éramos una promoción que permitía conocer a prácticamente todos los compañeros y, desde el primer curso, trabajábamos constantemente en equipos que iban cambiando, lo que favorecía la colaboración entre todos. Además, muchos tuvimos la oportunidad de vivir una experiencia internacional, lo que hizo que siguiéramos compartiendo experiencias incluso estando cada uno en un país distinto.
"Creo que Loyola marca la diferencia por su enfoque práctico y por la importancia que da a la formación integral de la persona. No solo se adquieren conocimientos, sino que también se desarrollan competencias y valores que ayudan a afrontar con mayor preparación el mundo profesional"
(P): ¿Qué recomendarías a un estudiante de Loyola que esté pensando en irse fuera y no lo tiene claro o no sabe las oportunidades que existen?
(R): Le diría que aproveche la oportunidad. Vivir una experiencia internacional permite crecer tanto personal como profesionalmente y aporta un valor diferencial al currículum. Además de mejorar el dominio de otros idiomas, te obliga a desenvolverte en entornos nuevos, ganar autonomía y conocer otras formas de trabajar. También le recomendaría acercarse al Servicio de Carreras Profesionales de Loyola para conocer todas las oportunidades internacionales que ofrece la universidad.

(P): ¿Algún consejo práctico antes de marcharse? ¿Por qué dirías que merece la pena vivir esta experiencia? ¿Qué te llevas de esta experiencia a nivel personal?
(R): Mi principal consejo es ir con la mente abierta, con ganas de aprender y de aprovechar cada oportunidad que aparezca. También ayuda recordar que es una experiencia temporal y que merece la pena disfrutar cada momento, incluso cuando surgen dificultades.
Me llevo amistades que sé que conservaré en el futuro, una red de contactos profesionales muy valiosa y un aprendizaje que va mucho más allá de lo académico. Ha sido una experiencia muy enriquecedora que me ha permitido crecer como persona y confirmar el camino profesional que quiero seguir.




