Lucía Paños Anguiano estudia el Grado en Psicología en la Universidad Loyola. Ha formado parte del programa Magis Exchange, con el que además de tener la oportunidad de vivir en Colombia un semestre, también se ha formado un año como ciudadana ambiental global. “Ha sido todo un reto para mí”.
Para ella “comenzar mi carrera profesional en una universidad con tanto prestigio, fue todo un privilegio. Mi vocación venía manifestándose años atrás y para mí ser psicóloga era en ese entonces un sueño lejano”.
Tuvo claro desde el principio que su formación no podía quedarse solo dentro del aula. “Siempre he procurado asistir a charlas, congresos, colaborar en los programas de investigación de la universidad y realizar actividades voluntarias más allá del grado”.
Este año quiso dar un paso más, “para seguir enriqueciendo mi formación y opté por hacer un intercambio internacional”. Ahora sus objetivos se vuelven más concretos y sus ganas de salir al mundo profesional crecen. Siempre quiso convertirse en una profesional con muy buena formación y hoy puede decirq ue lo está logrando. “Siempre tuve claro que apostaría por el PIR al terminar el grado, pero ampliando mi campo de visión me he dado cuenta de que quizás hay otras opciones dentro de la psicología clínica que me hagan más feliz”.
PREGUNTA (P): ¿Por qué decidiste solicitar este intercambio tan peculiar? ¿Qué te llevó a elegir este destino y este país?
RESPUESTA (R): Decidí solicitar Erasmus porque sabía que para crecer como persona y conseguir mis objetivos profesionales no me podía quedar donde estaba, necesitaba descubrir otra forma de vivir y entender el mundo.
Nos hablaron de los programas de intercambio que ofrecía la universidad y me llamó muchísimo la atención Magis Exchange. Lo vi como una oportunidad de seguir aprendiendo y creciendo. Quería irme a un país de Latinoamérica y entre sus opciones estaba Colombia. Siempre había sentido curiosidad por este país y solicité la plaza.

(P): ¿Tenías alguna expectativa previa antes de marcharte? ¿Cómo describirías tu vida universitaria?
(R): Tenía algunos prejuicios. Puede que no quede muy bien decirlo en una entrevista, pero yo escuchaba muchas cosas negativas de Colombia y además comentarios de personas que no habían estado allí. Me parece importante recalcarlo porque no puedes juzgar algo sin haberlo vivido.
Cuando llegue a Colombia mi idea del país cambió totalmente. Pase de tener miedo a sorprenderme con lo amables que eran las personas. Nunca pensé que recibiría tanto cariño y tanta calidez al mudarme sola a otro continente. Además, es un país impresionante que no te deja de sorprender.
Mi vida universitaria allí ha sido increíble. Vivía como en una película. Un campus con 13 hectáreas, lleno de oportunidades y de vida. Además, las clases eran muy prácticas y a pesar de que es una universidad exigente se me ha hecho ameno.

(P): ¿Qué diferencias destacarías entre estudiar en Loyola y en tu universidad de destino?
(R): Las diferencias entre Loyola y la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá son bastantes. El tamaño del campus es una de las más destacables, pues el campus de la Javeriana enorme. Además, las clases tenían una orientación más práctica, pero la amabilidad y calidad del profesorado es un punto común en las dos universidades.
(P): Como estudiante de tu grado, ¿qué te ha aportado esta experiencia a nivel formativo?
(R): Gracias a las asignaturas que he cursado y la dinámica de las clases, he desarrollado e integrado nuevas habilidades necesarias para la profesión.
Una de las asignaturas que cursaba se llamaba Taller de Formación afectiva y trabajamos durante todo el semestre en el desarrollo de habilidades socioemocionales y de autoconocimiento. Me pareció especialmente útil de cara a mi futuro profesional.
A nivel formativo fuera del aula, he aprendido mucho. He visto otras realidades en la que las personas necesitan ser escuchadas de forma diferente y tienen otras necesidades, por ejemplo, los pueblos indígenas.
(P): ¿Crees que este intercambio internacional influirá en tu futuro profesional? ¿De qué manera?
(R): En mi futuro profesional creo que influirá abriéndome nuevos caminos y oportunidades. Antes no tenía dentro de mis posibilidades trabajar para una ONG y ahora si me lo planteo.
(P): ¿Crees que Loyola marca la diferencia? ¿Cómo es estudiar aquí?
(R): Creo que Loyola marca la diferencia. Para mí estudiar aquí es tener un abanico de posibilidades y aprovecharlas. Loyola te da muchas oportunidades para que destaques. Yo estoy muy agradecida de poder aprovechar mi paso por la universidad.
(P): ¿Qué recomendarías a un estudiante de Loyola que esté pensando en irse de estancial internacional?
(R): A un estudiante de Loyola que esté pensando en irse le diría que se vaya a pesar de todo lo que supone irse.
Un día hablé con Ana Rocío, una de las responsables de movilidad internacional de la universidad. Yo le decía que tenía miedo y que no sé si merecería la pena irme tan lejos. Ella me dijo este tren pasa una vez. Luego pasarán otros y vendrán otras oportunidades, pero este es el que está pasando ahora.
Entonces me dije a mi misma: ¡Lucía no pierdas este tren que te va a traer solo cosas buenas!
Así que si tuviera que decir algo sería eso. No dejéis pasar una oportunidad como esta, porque solo trae cosas buenas y pase lo que pase ya no seréis los mismos al volver a casa, solo con eso habrá valido la pena.

(P): ¿Algún consejo práctico antes de marcharse?
(R): Como consejo práctico: irse de Erasmus no es un camino de rosas, hay mucho papeleo, preparativos, fechas que no debéis dejar pasar… Así que tened iniciativa. Teniendo iniciativa todo lo demás sale solo.
Merece la pena vivir esta experiencia porque no habrá otra oportunidad de ser estudiante universitario y vivir esa vida en otro país. También aprendes mucho sobre ti mismo y descubres facetas tuyas que no sabías ni que existían. La resolutiva, la valiente, la paciente, la extrovertida, la fiestera…
(P): Si tuvieras que definir tu intercambio en tres palabras, ¿cuáles serían?
(R): Intensidad, porque he superado mis miedos, he crecido como persona, he conocido gente y mundo y han sido unos meses con mucha intensidad, pero de la buena.
Viajes, porque he tenido el privilegio de viajar mucho y conocer lugares increíbles.
Lazos porque he tejido muchísimos durante estos seis meses y algunos espero conservarlos toda la vida.
"Mi Erasmus en palabras sería: intensidad, viajes, lazos"
(P): ¿Qué te llevas de esta experiencia a nivel personal?
(R): A nivel personal me llevo muchas experiencias. Tantas que todavía no las he asimilado. He conocido lugares increíbles, personas increíbles, he vivido aventuras, he conocido otra cultura de la que me llevo muchas cosas y he podido vivir en un país maravilloso.
Estaré eternamente agradecida a mis padres y a la universidad por darme la posibilidad de hacerlo y a mí misma por tener el valor de irme.




