Marta Romero, alumni Loyola y controller del Real Madrid: “El inicio no define tu fin profesional”

15/12/2025

Alumni de la Universidad Loyola y actualmente controller en el Real Madrid C.F., Marta Romero ha compartido con estudiantes cómo afrontó sus primeros pasos profesionales y qué aprendizajes han guiado su camino.

Marta Romero, alumni del grado en Administración y Dirección de Empresas de la Universidad Loyola, ha construido una trayectoria marcada por la exigencia, el trabajo constante y la capacidad de afrontar retos de alto nivel. Tras cinco años de experiencia en auditoría, dio el salto al Real Madrid C.F., donde hoy trabaja como controller. En su encuentro con estudiantes de Loyola, reivindicó el valor de la formación recibida en la universidad —especialmente la ética, las habilidades sociales y la disciplina— y compartió cómo esas bases han sido determinantes para desenvolverse en entornos tan competitivos. Su historia muestra cómo una sólida preparación y la capacidad de aprender incluso de los momentos más difíciles pueden abrir camino hacia posiciones de gran responsabilidad.

Marta Romero

Pregunta: ¿Cómo recuerdas tu paso por esta universidad?

Respuesta: La verdad, con cariño. Fueron muchos años, trabajamos mucho y conocí a gente espectacular. Gente que a día de hoy ha llegado a puestos increíbles. Gran parte de mis compañeras tienen posiciones impresionantes, y es reconfortante ver que todas hemos acabado bastante bien. El éxito individual puede ser casualidad; el de un grupo entero es reflejo de que la universidad hace algo bien.

(P): Hablando de éxito, ¿qué aprendizaje o experiencias crees que te han marcados más para tu desarrollo personal?

(R): Sin duda, aquellas en las que peor lo he pasado. Las experiencias laborales que te llevan al límite son las que te hacen el profesional que eres. Todos tenemos tareas que nos resultan sencillas, pero también proyectos en los que dudas si serás capaz de cumplir lo que te han encomendado. Solo el hecho de darlo todo, saliera bien o mal, te marca. Además, gran parte de lo que soy lo aprendí en auditoría: construir relaciones de networking con clientes en un rol difícil porque tú vas a supervisarlos.

“Las experiencias que más me han marcado son aquellas en las que dudé si sería capaz de lograr lo que me pedían.”

(P): ¿De tu paso por Loyola hay alguna experiencia que consideres definitoria para estar donde estás ahora?

(R): Creo que en Loyola se inculcan muchísimos valores humanos. Da igual si te dedicas a finanzas, marketing o recursos humanos: llegas a ser un gran profesional si sabes explotar tus habilidades sociales. Aquí se da muchísima importancia a la ética y al componente humano, no solo a los conocimientos técnicos.

(P): ¿Y si miras atrás, qué valor diferencial crees que tenía esta universidad respecto a otras?

(R): La exigencia. No es sencillo sacar una carrera en Loyola. Aquí aprendes que tienes que esforzarte cada día, y eso es fundamental para tu vida profesional.

“Aquí aprendemos que no basta con los conocimientos técnicos: las habilidades sociales también construyen a un gran profesional.”

(P): ¿Qué te ha motivado a participar en este encuentro con estudiantes?

(R): Pensé que a mi yo universitaria le hubiera gustado tener a alguien a quien hacerle todas las preguntas que yo misma tenía entonces.

(P): ¿Qué consejo darías a quienes están a punto de empezar su carrera profesional?

(R): Que un inicio no es un final. Nos ponemos mucha presión para tomar la decisión correcta, pero la vida profesional es larguísima. Puedes empezar en un área y acabar en otra completamente distinta, y todo suma. Eso sí, al principio rara vez tu trabajo será ideal porque eres la última persona en llegar. Date un par de años, evalúa y, si no te gusta, cambia. Hay millones de oportunidades para quien quiere trabajar.

(P): Trabajar en una institución como el Real Madrid no es algo que se consiga todos los días. ¿Cómo fue tu camino hasta llegar allí?

(R): Trabajé cinco años en EY, cuatro de ellos mano a mano con un socio que, al jubilarse, se fue como director corporativo del Real Madrid. Un año después decidió llevarme con él. Y aquí estamos.

(P): ¿Cómo aplicas en tu día a día los conocimientos o valores adquiridos en Loyola?

(R): Sobre todo los valores: el trabajo constante y la exigencia. En el Madrid se espera que siempre seas el número uno, tanto en lo deportivo como en lo financiero. Incluso cuando el rendimiento deportivo no depende de ti, tienes que sacar lo mejor de las cartas que te toquen.

“Cuando eres el número uno, no esperan que bajes de ahí en ningún ámbito.”

(P): En el deporte, la gestión combina pasión y rigor. ¿Cómo encuentras ese equilibrio?

(R): Soy poco futbolera, lo digo siempre. Pero en el club hay muchísima pasión. Aun así, debes abstraerte: no eres Vinicius ni Mbappé. Trabajas en un departamento financiero y tienes que recordarlo para mantener el nivel que el club exige. Puedes tener un gran equipo deportivo, pero si la gestión financiera es mala, no eres el número uno en ingresos.

(P): ¿Qué le dirías a alguien que piensa que las salidas profesionales en finanzas son aburridas?

(R): Que no tiene ni idea. Finanzas tiene retos constantes: adquisiciones, ventas de filiales, refinanciaciones, reestructuraciones, expansión a nuevos países… No es solo hacer asientos contables; de hecho, la mayoría de estudiantes de Loyola no se dedicará a eso. Acabarán tomando decisiones financieras relevantes, con mucho riesgo y mucha responsabilidad.

La trayectoria de Marta Romero demuestra que la disciplina, la constancia y los valores aprendidos en Loyola pueden abrir puertas a instituciones de élite. Su mensaje para las nuevas generaciones es claro: dar tiempo a cada etapa, aprender de los retos y no temer a reinventarse.

 

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