Obdulia Fernández González es estudiante del Grado de Medicina en Loyola. Ella, antes de estudiar en la Universidad, cursó un primer año del grado de Medicina en otro lugar, “lo primero que me atrajo es que Loyola está en la ciudad donde vivo, dándome la facilidad de tener cerca a mi familia, que son un apoyo muy importante para mí”.
Actualmente afirma que, tras cursar un primer año en Loyola, no se arrepiento de la decisión que tomó. “Aunque tuviera otros motivos para entrar, considero que lo más importante son los motivos por los que me quedo: las prácticas tan avanzadas que tenemos, los profesionales con los que contamos como docentes en nuestro grado, la variedad de actividades extraacadémicas que ofrece la universidad, las oportunidades que tenemos para dar nuestra opinión y sentirnos escuchados como alumnos así como todas las conferencias y mesas redondas sobre salud y ciencia que se proponen y organizan en el campus”.
PREGUNTA (P): ¿Qué habilidades crees que has desarrollado durante tu carrera de grado?
RESPUESTA (R): A pesar de no querer comparar entre universidades, me es inevitable hacerlo. Me siento muy agradecida por la base teórica que me ofreció la universidad donde estuve, pero Loyola me ha ofrecido un contacto clínico desde el primer año en el que entré, que es de las cosas más importantes que tiene. Las prácticas es algo de lo que estoy muy agradecida, y no solo yo, también mis padres como médicos que son están de acuerdo con esto.
"En primer año se enseñan cosas tan básicas, pero tan necesarias, que en pocas universidades he visto que se implemente"
Hemos aprendido a realizar una RCP, cómo auscultar a un paciente, cómo realizar una anamnesis, cómo realizar una espirometría, prácticas de gasometría, simulación de consultas con pacientes, entre otras. Esa inmersión práctica te da mucha seguridad.
(P): ¿Cómo valoras tu formación en Loyola?
(R): La valoro muy positivamente. Poder contar con tantas oportunidades para aprender de los docentes y para que exista un feedback entre alumno y profesor, me hace sentir escuchada. Además, no toda mi vida gira en torno al estudio, aunque sea muy importante.

He podido implementar en mi horario otros aspectos como el deporte, el voluntariado, y las charlas que organiza la universidad. Esto ha sido muy importante para mí, porque mi día a día ya no era encerrada en casa estudiando, era rodeada de gente que me aporta y me ayuda a mejorar como persona, y eso a la larga se ha visto reflejado en mis notas positivamente.

(P): ¿Qué oportunidades has tenido y estas teniendo al formarte en salud de forma tan individualizada?
(R): Principalmente, la oportunidad de ganar confianza profesional en un entorno seguro. Aquí se nos permite fallar y aprender de esos errores en simulaciones guiadas antes de tratar con pacientes reales, lo cual es impagable. También, el aspecto humanitario del voluntariado me ha ayudado bastante a no olvidarme de porqué estudio esto, para ayudar a los más vulnerables, aunque sea sacando una sonrisa.
"La Universidad Loyola marca la diferencia conectando la teoría con la realidad"
Es cierto que no se puede memorizar todo, pero por eso están las prácticas y los seminarios, para enfocar la teoría al ámbito clínico, y eso es algo que no se te olvida tan fácilmente. Además, los docentes se implican en esa enseñanza activa, se involucran y hacen las prácticas más dinámicas.
Me gustaría aconsejar a todos aquellos que se encontraban en una situación similar a la mía diciéndoles que sean curiosos y que no cierren sus puertas a conocer todo lo que se ofrece en esta universidad.
"Cada persona es un mundo, pero en Loyola hay muchas oportunidades para encontrar aquello que encaja contigo"




