La Universidad Loyola ha celebrado esta semana las jornadas “Migraciones hoy: desigualdad, racismo y convivencia”, organizadas por su Grupo de Investigación en Migraciones con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial. El encuentro tuvo lugar en los campus de Córdoba y Sevilla y reunió a especialistas del ámbito académico y social, así como a cientos de estudiantes de ambos campus, para reflexionar sobre los desafíos actuales vinculados a las migraciones.
Las jornadas tuvieron como objetivo generar un espacio de análisis y diálogo en torno a cuestiones clave como la desigualdad social, la perspectiva de género en los procesos migratorios, las dinámicas de integración y segregación o el impacto de los delitos y discursos de odio en España y Andalucía.
La migración, un fenómeno complejo
Durante su intervención, Elena Ayala Galí, de la Universidad Iberoamericana Puebla y profesora visitante en Esade, subrayó la complejidad del fenómeno migratorio actual, destacando que “la migración es un fenómeno multicausal” y que, en las últimas décadas, “ya no responde únicamente a factores económicos, sino también a la inseguridad, las afectaciones climáticas o la reunificación familiar”.

Asimismo, advirtió del contraste entre el aumento de las necesidades migratorias y el endurecimiento de las políticas: “cada vez hay mayor necesidad de las personas de salir de sus países […] y, al mismo tiempo, encontramos un endurecimiento en las políticas migratorias que criminaliza al migrante”.
Ayala insistió también en la necesidad de un enfoque basado en los derechos humanos: “estas personas no migran por gusto […] tenemos que tratarlo desde una mirada humana, poniéndonos en la piel del otro”.
Por su parte, Sonia Vergara, trabajadora social de ACCEM, abordó las dificultades que enfrentan las personas solicitantes de protección internacional en Andalucía, señalando que, aunque existen ciertos marcos facilitadores, persisten importantes barreras: “el hecho de poder demostrar esa situación requiere una serie de dificultades, como el acceso a servicios básicos, vivienda, empleo o formación”.
Una tendencia al alza
En el ámbito del racismo y la xenofobia, Tomás Fernández Villazala, director del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE), alertó sobre la evolución de los delitos de odio en España: “la tendencia ha sido alcista […] y el racismo sigue siendo el principal delito de odio denunciado”.
Además, puso el foco en la infradenuncia, señalando que “solo uno de cada diez casos se denuncia”, lo que evidencia una realidad más amplia de la que reflejan los datos oficiales.

Fernández también destacó el impacto creciente de los discursos de odio en el entorno digital: “hemos podido detectar hasta 810.000 mensajes de odio […] que, aunque no todos constituyen delito, sí van en contra de la convivencia y la dignidad humana”.
En este sentido, apeló a la implicación colectiva: “toda la sociedad tenemos que estar implicada […] estos mensajes mellán la convivencia y la paz social”.
Las jornadas combinaron ponencias especializadas con espacios de debate abierto, promoviendo el intercambio de conocimiento entre personal investigador, profesionales del ámbito social y la comunidad universitaria. Con un enfoque multidisciplinar, el encuentro contribuyó a una comprensión más profunda de los fenómenos migratorios y a la identificación de propuestas orientadas a fortalecer la convivencia y la justicia social.
Con esta iniciativa, la Universidad Loyola reafirmó su compromiso con el análisis crítico de los retos sociales contemporáneos y la promoción de sociedades más inclusivas.



