Esther Muñoz Campillo, ingeniera mecánica y alumni de máster de la Universidad Loyola, encontró en el hidrógeno el punto de unión perfecto entre dos intereses que siempre habían marcado su trayectoria: la ingeniería y el impacto ambiental positivo. Tras varios años de experiencia profesional, decidió dar un giro a su carrera para especializarse en un sector emergente con gran proyección. Y esa decisión fue decisiva.
Formación especializada para entrar en un sector emergente
“Siempre me han interesado mucho las energías renovables, pero en el hidrógeno encontré un gran reto mecánico, sobre todo en el tema de las altas presiones y la seguridad”, explica. Como ingeniera mecánica, vio en este ámbito una oportunidad para aplicar sus conocimientos técnicos en un entorno complejo, innovador y con mucho futuro.
Antes de dar el salto al sector, Esther había realizado prácticas en una planta termosolar y trabajado durante cuatro años en una empresa de suministros industriales, una etapa en la que adquirió experiencia en valvulería, componentes mecánicos e instalaciones. Fue precisamente al participar en el suministro de un proyecto de hidrógeno en España cuando decidió reorientar su carrera.
Para hacerlo, apostó por formarse en la Universidad Loyola. Y, según cuenta, fue una decisión acertada: “No había terminado el máster cuando ya estaba trabajando en el negocio del hidrógeno”.
Una visión práctica y conectada con la realidad empresarial
Lo que más valora de su paso por Loyola es que el máster no se limita a ofrecer conocimientos teóricos, sino que prepara al estudiante para entender y entrar en el mercado laboral con una visión mucho más completa. “No solamente te dan teoría, sino que te dan una visión muy cercana de la realidad empresarial. La mayoría de los profesores son profesionales en activo”, destaca.
Esa conexión directa con la empresa y con el sector le permitió conocer qué perfiles se demandan, qué retos afronta actualmente la industria y qué capacidades son necesarias para incorporarse a ella. Además, subraya que la formación recibida le dio no solo una base técnica, sino también una comprensión estratégica del papel del hidrógeno en la transición energética.
“Cuando yo empecé a trabajar aquí, ya conocía por qué el hidrógeno era tan necesario hoy día”, afirma. Esa visión global le ayudó a entender el sentido de su trabajo desde el primer momento y a integrarse con rapidez en un ámbito altamente especializado.
Para Esther, esa combinación entre especialización técnica, enfoque estratégico y cercanía con la realidad profesional fue clave para dar el salto al sector del hidrógeno con seguridad y preparación.
Su experiencia demuestra que contar con una formación específica y conectada con la industria puede marcar la diferencia en sectores en expansión como este, donde cada vez se necesitan más profesionales capaces de responder a retos tecnológicos, industriales y energéticos complejos.
Fórmate en hidrógeno con la Universidad Loyola
El Máster Universitario en Energías y Tecnologías del Hidrógeno de la Universidad Loyola está diseñado precisamente para formar a profesionales como Esther: perfiles técnicos que quieren especializarse en un sector en plena expansión. Con un enfoque práctico, un claustro formado por profesionales en activo y una estrecha conexión con empresas del sector, el programa prepara a los estudiantes para incorporarse al mercado laboral con una visión global, estratégica y aplicada del hidrógeno. Una formación orientada a la empleabilidad en uno de los ámbitos clave de la transición energética.



