La auditoría es mucho más que una profesión técnica centrada en revisar estados financieros. También es una puerta de entrada privilegiada al mundo empresarial, ya que permite conocer desde dentro organizaciones de distintos tamaños y sectores, comprender sus modelos de negocio e identificar sus principales riesgos, estrategias y procesos de toma de decisiones.
Así lo explica Lola Costa Cosano, senior manager de Corporate Treasury, dentro del área de Financial Accounting Advisory Services de EY, y profesora del nuevo Máster Universitario en Auditoría de la Universidad Loyola.
Para la experta, la auditoría funciona como una auténtica plataforma de desarrollo profesional. Quienes comienzan su trayectoria en este ámbito tienen la oportunidad de trabajar con empresas muy diferentes y adquirir una visión global sobre su funcionamiento. Esta experiencia abre el camino no solo hacia la auditoría financiera, sino también hacia la consultoría, el asesoramiento empresarial, la gestión financiera e incluso el emprendimiento.
Una profesión con múltiples salidas
El conocimiento adquirido en una firma de auditoría puede trasladarse posteriormente a numerosos ámbitos profesionales. El análisis de riesgos, la revisión de procesos, el control interno y la comprensión de la información financiera son competencias valoradas en departamentos financieros, empresas de consultoría, entidades reguladoras y organizaciones de prácticamente cualquier sector.
A estas salidas tradicionales se suman nuevos campos relacionados con la transformación digital, el análisis de datos, la sostenibilidad y la verificación de información no financiera. La evolución del entorno empresarial exige perfiles capaces de combinar conocimientos contables y financieros con el dominio de herramientas tecnológicas y una visión más amplia de los retos económicos, sociales y medioambientales.
La auditoría permite, además, desarrollar una capacidad especialmente valiosa: entender una empresa de manera integral. El profesional no se limita a analizar cifras, sino que debe conocer los procesos que las generan, detectar posibles riesgos y aportar recomendaciones fundamentadas.
Formación y experiencia para construir una base sólida
El inicio de la carrera profesional requiere una preparación técnica rigurosa. Según Lola Costa Cosano, el auditor debe comenzar construyendo una base sólida de conocimientos mediante la formación y la experiencia.
Las firmas de auditoría son entornos exigentes, pero esa exigencia favorece un aprendizaje acelerado y un importante crecimiento profesional y personal. El contacto continuo con clientes, equipos multidisciplinares y situaciones empresariales complejas ayuda a desarrollar autonomía, capacidad de análisis, comunicación y liderazgo.
Junto con los conocimientos técnicos, existen competencias personales que pueden marcar la diferencia. La disposición para aprender, la responsabilidad y el compromiso con la calidad son fundamentales para progresar en esta profesión.
También lo es el trabajo en equipo. La auditoría se desarrolla mediante la colaboración entre profesionales con diferentes niveles de experiencia y especialización. Saber escuchar, compartir conocimientos y contribuir al resultado colectivo permite mejorar la calidad del trabajo y afrontar con mayor eficacia los retos de cada proyecto.
Máster en Auditoría de Loyola
El Máster en Auditoría la Universidad Loyola prepara al alumnado para responder a esta realidad profesional. Su formación integra auditoría de cuentas, tecnología, análisis de datos y sostenibilidad, con una metodología práctica y un claustro compuesto por académicos y profesionales en activo.
Una preparación diseñada para convertir la auditoría en el punto de partida de una carrera con múltiples posibilidades de crecimiento y especialización.



