¿Cómo puede la economía del comportamiento aportar a las organizaciones una mejor gestión de su personal?

El grupo de investigación LoyolaBehLab a través de la Red Española de Economía Experimental y del Comportamiento comienza un ciclo de sesiones dedicado a difundir las aplicaciones prácticas de esta área científica. Con el título e3c#divulga se celebrarán jornadas de divulgación científica dedicadas a las aplicaciones prácticas de la microeconomía.

Para ello, esta primera sesión ha contado con la presencia del experto Francisco Reyes, CEO de la empresa basada en el conocimiento universitario y académico de la Universidad de Granada Behave4, cuya labor principal es asesorar a las organizaciones a través de la medición de las preferencias y los comportamientos de las personas.

Los estudios económicos de laboratorio exploran los fundamentos de la economía a través de experimentos abstractos. En este sentido, esta ciencia reproduce en estos entornos simplificaciones de la vida real basadas en predicciones de Teoría de Juegos. La finalidad de dichos modelos es averiguar la forma en que los humanos toman decisiones, y cómo estas influyen sobre el funcionamiento de la sociedad.

Medir resultados de comportamiento de personal para mejorar las organizaciones

Es así como existen mecanismos basados en estos estudios que emplean las organizaciones con el fin de conocer mejor a los empleados, a las personas. Existen consultoras especializadas, pero actualmente en España no existe una cultura de medición de estos datos en el personal de las empresas.

Esta ciencia es capaz de analizar el comportamiento de las personas en función del contexto. A través de una herramienta de medición, los expertos son capaces de analizar las preferencias por el riesgo, el autoconocimiento. Es importante la medición de las capacidades cognitivas, como ejemplo, la compasión de un empleado es un elemento importante a la hora de ejercer liderazgos. Se trata de una serie de variables que es posible medir a través de herramientas propias de la economía del comportamiento.

La aplicación que utilizan los expertos basada en fundamentos científicos es capaz de medir la capacidad de negociación, flexibilidad, generosidad, y otras capacidades y preferencias sociales que ofrecen resultados importantes para las organizaciones. Las personas tienen unas preferencias comportamentales a las cuáles es posible adaptar la cultura organizacional de la empresa. Y si es posible hacer un análisis y conocer cómo es la organización, es posible actuar. Una vez que se cuenta con un número y es posible comparar entre individuos, es posible crear mecanismos y pequeñas intervenciones para adaptar el comportamiento general y la cultura organizacional

Datos que permiten crear mecanismos y pequeñas intervenciones

También es posible modificar el entorno. Haciendo un análisis de cómo es una organización a nivel cultural, es posible actuar. Midiendo el comportamiento, obtenemos información cuantitativa y cualitativa. Cuando se obtiene un número y es posible comparar entre individuos se pueden crear mecanismos, pequeñas intervenciones para moldear el comportamiento en función de los resultados que se desean obtener.

El uso de Pruebas de Reflexión Cognitiva que aplican los expertos diseñados de forma interdisciplinar puede predecir muchas cosas, como tomamos decisiones. Hay comportamientos como la preferencia distributiva, la envidia o la compasión, que son variantes a través de las cuales es posible predecir el tipo de comportamiento

La Universidad Loyola cuenta con el grupo de investigación y el laboratorio de referencia en esta materia LoyolaBehLAB, que estudia el comportamiento humano tanto en el laboratorio como en el campo. El interés se centra en las decisiones, en las creencias y la evolución de las normas y la investigación se sitúa en la intersección entre la Economía, la Teoría de Juegos, la Psicología y la Estadística.

Esta ponencia virtual, estará enmarcada dentro de un ciclo de conferencias encaminadas a mostrar las aplicaciones prácticas de la economía del comportamiento. Con el título e3c#divulga se celebrarán varios eventos enmarcados en el mismo objetivo. No hay ninguna empresa midiendo el comportamiento.

Estas charlas están enmarcadas en la Red nacional de investigación en Economía Experimental y del Comportamiento, denominada Red E3C, financiada por la Agencia Estatal de Investigación a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional de la Unión Europea y liderada por los científicos de la Universidad Loyola. El proyecto tiene la motivación crear una colaboración estable para poner en común experimentos científicos y resultados relevantes en esta disciplina. Por el momento, la red aglutina en torno 160 investigadores pertenecientes a universidades y centros de investigación repartidos por la casi totalidad del territorio español.

La Universidad Loyola posee una amplia trayectoria y un buen número de investigadores dedicados a la Economía del Comportamiento. A través del grupo de investigación perteneciente al Departamento de Economía LoyolaBehLAB, la Universidad desarrolla múltiples actividades de investigación en este ámbito dirigidas por el catedrático Pablo Brañas Garza, autor de numerosas publicaciones e investigador de referencia mundial y editor asociado de revistas de alto impacto como Journal of Behavioral and Experimental Economics o PLoS ONE. Ana Hernández, profesora titular de Economía y subdirectora del LoyolaBehLAB es además la IP del nodo de Loyola.

Comparte Share on Facebook Share on Google+ Tweet about this on Twitter Share on LinkedIn