Ingrid Gijón Ibáñez, responsable del Archivo de la Facultad de Teología: “El Fondo Histórico de Cartuja y del Colegio Máximo consta de documentos que reflejan una gran labor científica”

El día 9 de junio se celebra el Dia Internacional de los Archivos, y desde la Facultad de Teología de la Universidad Loyola situada en la zona de la Cartuja de Granada y en la que la Compañía de Jesús estableció allí su Colegio Máximo a finales del siglo XIX, emprendió sus actividades académicas y adquirió el Fondo Histórico de los terrenos de Cartuja hasta la actualidad.

Desde aquel momento y a lo largo de casi dos siglos los jesuitas gestionan desde su actual emplazamiento un número ingente de documentos con valor único en diversas ciencias y sobre la actividad desarrollada en la Cartuja de Granada. 

En la actualidad, Ingrid Gijón Ibáñez, técnico de Archivo de la Facultad de Teología se encarga de la custodia, conservación y puesta en valor de multitud de documentos que aguardan diversos momentos históricos, políticos, geográficos de la zona, y sobre todo científicos. Todos cuidados para preservar su valor y significado, y sobre todo para ponerlos a disposición de la ciencia y de la sociedad. 

Según indica la experta en archivos: “Se ha apostado por la preservación y conservación de los fondos adecuando los espacios y los medios donde están depositados, para que pueda ser tema de estudio por futuras generaciones “

El archivo refleja aspectos significativos de su evolución y trasformación de la Institución desde que era Colegio Noviciado y juniorado hasta la construcción de la nueva Facultad de Teología. La finalidad del archivo es atesorar, salvaguardar y difundir el patrimonio documental. Los usuarios del archivo son los investigadores interesados en el valor secundario que han adquirido los documentos al final de su ciclo de vida. 

El Fondo Histórico de Cartuja y del Colegio Máximo permiten conocer la historia del entorno de Granada y concretamente de la zona de la Cartuja.

El Fondo Histórico está relacionado con la actividad que desarrollaron los jesuitas en esta zona de Granada desde 1894 hasta su expulsión de España, y su vuelta. 

Este fondo es de interés no sólo a nivel histórico-religioso, también ha tenido interés para investigadores que estudiaban la evolución del entorno; medioambiental, cultivos, estratigrafía del terrero. También se ha tenido interés de este fondo en el aspecto arquitectónico; construcción de los edificios, descripción de las obras y materiales usados, diseño y emplazamiento de los edificios. 

Según aclara Ingrid: “El documento más reconocido de nuestro archivo, es el Plano de la acequia de Aynadamar aprox. S.XVII.  Es un croquis de la distribución de las aguas de la acequia de Aynadamar, red de abastecimiento y aljibes, y se ha utilizado para estudios además de para proyectos de divulgación y exposición varios sobre la zona”.

Donaciones de Gran Capitan

Por otra parte, además de los archivos recogidos desde su construcción, este Fondo Histórico cuenta con las donaciones del histórico de los terrenos de Cartuja. Según cuenta Ingrid Gijón: “Toda la colina donde estamos emplazados cuenta con una parte la que hicieron los cartujos a partir de la donación de Gonzalo Fernández de Córdoba, Gran Capitán, en 1513, y otra parte a partir de la compra de la compañía de Jesús en 1894. Se construye el edificio y los documentos son de la actividad de la Compañía y de todos los usos de la finca donde se emplazan quedan bajo nuestra custodia”.

El Fondo histórico de los terrenos de Cartuja tiene una parte propia de la Compañía de Jesús, recopilada entre 1891 y 1894 cuando el edificio está ya construido. Es a partir de 1912 cuando adquiere el carácter de colegio máximo, porque ya consta con estudios superiores de filosofía y teología. En 1939 ya es facultad y será en 1968 que se traslada a la nueva sede en la que está la facultad actualmente. Cuenta con documentación relacionada con las fincas que componen cercado alto y bajo de Cartuja. Existen cerca de 200 documentos simples tanto de escrituras de compraventa, donación, cambios y poderes, como documentación relacionada con aguas; derechos y pleitos. 

Por su parte, el Fondo Colegio Máximo de Cartuja recoge documentación desde finales del siglo XIX hasta el siglo XX; toda ella relacionada con las actividades que llevaban a cabo los jesuitas: académicas, investigación, cultivo y ganadería entre otras. Cabe destacar la colección fotográfica tanto en papel de aproximadamente 500 ejemplares como en placas de vidrio con 300 ejemplares. 

Observatorio de la Cartuja

En 1902 es cuando construyen el observatorio de Cartuja. “Los jesuitas que habitaban el noviciado eran gente muy formada en ciencias. Debido al interés suscitados en astronomía y geología, meteorología, en el archivo contamos con un registro diario entre 1902 y 1980, de temperaturas y acontecimientos climatológicos”, cuenta Ingrid. Existían dos observatorios, uno en cartuja y otro en Sierra Nevada que iba recogiendo los datos. Actualmente el observatorio sigue en pie y pertenece a la Universidad de Granada. 

El observatorio ya era en esos años reconocido a nivel internacional. Investigadores de Inglaterra y Alemania hacían estancias de investigación. También disponían de instrumentos sismológicos y sismográficos, registraban terremotos, como el terremoto de Albolote en los años 50, del que existen registros gracias a estos observatorios, que envió todos los datos para su estudio geofísico a nivel nacional.

Con lo cual, apunta Ingrid: “En el archivo del fondo histórico existen documentos que reflejan una gran labor científica, no solo a nivel teológico y religioso.”

Por otro lado, el archivo cuenta con el Fondo Saavedra. La agitada vida de Francisco de Saavedra (1746-1819) queda reflejada en este archivo, que contiene una documentación que abarca los siglos XVI-XIX, aunque en su mayoría está referida al siglo XVIII y relacionada con los cargos públicos que ocupó. Se trata, por tanto, de una documentación importante que comprende un periodo de tiempo decisivo en la historia de España, desde Carlos III a la restauración absolutista. Según indica Ingrid Gijón: “En estos momentos, estamos enriqueciendo este catálogo. Se está incorporando a la ficha descriptiva del documento las imágenes, y así pueda ser accesible directamente desde el catálogo.”

El fondo dispone de un catálogo en papel. Está formado por 92 cajas y 22 códices. Este fondo es muy usado a nivel internacional, concretamente Estados Unidos y Centro América. En estos momentos están digitalizadas 32 cajas. 

En este fondo se está haciendo un proyecto de digitalización a través del programa IBERARCHIVOS, una iniciativa de cooperación de la Secretaría General Iberoamericana para el fomento del acceso, organización, descripción, conservación y difusión del patrimonio documental. “En este momento hemos realizado las Fase 1 y Fase 2, se han digitalizado cerca de 70.000 imágenes. Tenemos pendiente realizar la última fase del proyecto que serían unas 42.000 imágenes, presentaremos esta fase a la convocatoria del programa IBERARCHIVOS de 2021.” 

El fondo Saavedra es un fondo con relevancia tanto nacional como internacional debido a que es el archivo personal, Francisco de Saavedra y Sangronís ocupó cargos relevantes tanto en América como en España durante el reinado de Carlos III a la restauración absolutista.  

“La digitalización supone apostar por el futuro, hacer los documentos más accesibles, preservando y evitando la manipulación y contribuyendo a una mejor conservación.” continua Ingrid.

El fondo Olózaga reúne una amplia documentación sobre la familia Olózaga y otras familias vinculadas a ella. Los documentos conservados se remontan en algunos casos al siglo XV. Está formado por 20 cajas. “Este archivo del que disponemos en la Facultad de Teología está compuesto principalmente por estudios que tratan sobre la heráldica y mayorazgo relacionados con este apellido”, afirma Ingrid.

Por otro lado, el fondo López-Barajas reúne documentación relacionada con la familia López-Barajas durante el siglo XVIII-XIX, como cartas de compra venta de tierras en Armilla, Alhendín y Churriana, documentación jurídica como Reales Decretos, Reales Cédulas, Bandos,etc. Los documentos están cosidos y encuadernados, en 6 libros.

Además, concluye Ingrid Gijón: “Tenemos un catálogo conjunto con los archivos de la Compañía de Jesús en España. Un proyecto dirigido por el padre Alfredo Verdoy, director del Archivo de la Compañía de Jesús en España.”.

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