José Manuel Martín: “Se puede decir que hemos institucionalizado el desarrollo”

Jose Manuel Martín ha renovado recientemente su cargo como Director Ejecutivo de la Fundación ETEA – Instituto de Desarrollo de la Universidad Loyola. Hablamos con él para que nos cuente cómo pretende afrontar esta nueva etapa.

 Pregunta (P): José Manuel, ¿cómo has recibido la noticia de la renovación del cargo?
Respuesta (R): Pues con gran júbilo, sin duda. La última reunión del Patronato de la fundación estaba dirigida a la aprobación de las cuentas anuales del ejercicio 2019-2020 así como a presentar los avances en las estrategias de nuestro Plan de Adaptación 2020-2022. En el orden del día figuraba el nombramiento o renovación del director, claro. Ya hubiera sido satisfactorio pasar el testigo con los logros alcanzados en el último período, pero evidentemente estoy muy contento de continuar al frente del Instituto de Desarrollo, en el que puedo decir que me siento muy feliz trabajando.

«El personal investigador de Loyola tiene un enorme potencial para contribuir a la resolución de los problemas del desarrollo»

P: ¿Puedes explicarnos el motivo de este Plan de Adaptación?
R: Desde el nacimiento de la Universidad Loyola en 2010 y más aún desde 2017, fecha en que se firma el convenio que convierte a la Fundación ETEA en el Instituto de Desarrollo de la Universidad Loyola, la fundación, en el contexto de la estrategia de la Universidad, ha tenido la iniciativa de acercar el mundo del desarrollo al personal docente e investigador (PDI) de la universidad, logrando una creciente participación del PDI en las intervenciones que hemos implementado. Ha sido una primera etapa que ha demostrado que el personal investigador de Loyola tiene un enorme potencial para contribuir a la resolución de los problemas del desarrollo. Sin embargo, esta forma de actuar debe actualizarse. Es necesario trabajar con una lógica distinta que establezca una nueva relación entre los Grupos de Investigación y la Fundación, inspirada en lograr una mayor iniciativa de los grupos y sus líneas de investigación. Esta nueva lógica inspirará nuevas formas de colaboración, no solo con los grupos de investigación y los departamentos más directamente relacionados con el desarrollo, sino también con la Comisión de Desarrollo, el programa de doctorado en desarrollo inclusivo y sostenible, la Revista Fomento Social y otras estructuras de investigación de la Universidad. El Plan de Adaptación es un documento que plantea las bases de este proceso de transformación y establece un conjunto de estrategias y medidas para llevarla a cabo con éxito.

P: Entonces, ¿cuál sería ahora el rol del Instituto de Desarrollo?
R: La Fundación ha hecho suya la apuesta de la Universidad Loyola por la investigación, trabajando estos años en un reequilibrio de sus actividades tradicionales, apoyándose en la misión de la Universidad en cuanto institución de la Compañía de Jesús, en su declaración institucional y en las prioridades establecidas para la investigación. Para consolidar el rol del Instituto de Desarrollo, nos hemos fijado tres criterios: que la Fundación sea instrumento de investigación para potenciar la voz de Loyola en el desarrollo, tanto en la red de universidades de la Compañía de Jesús como en otras centros académicos y de investigación; que la Fundación canalice el conocimiento generado desde la Universidad a la transformación de la sociedad mediante iniciativas de trasferencia de conocimiento o asistencia técnica; y, finalmente, que la Fundación se mantenga como canal de alineamiento con las necesidades de las comunidades y países en desarrollo y explore la validez de sus propuestas en intervenciones en conjunto con instituciones amigas en Europa y en Centroamérica.

P: “Potenciar la voz de Loyola en el desarrollo” suena muy bien, pero también suena a un gran reto.
R: Bueno, como suele decirse, si fuera sencillo todo el mundo lo haría. Es un reto, sin duda, uno apasionante. No obstante, me gustaría contar una anécdota a raíz de la reciente visita de la Directora de la AACID y su equipo a nuestro campus de Córdoba. Durante la jornada tuvimos la oportunidad de presentar todo el trabajo en Desarrollo que se realiza en Loyola, desde las distintas instancias que componen la institución, así como desde los grupos de investigación. Nosotros siempre decimos que el Desarrollo es un pilar fundamental de la universidad. Al finalizar la presentación, que supuso un gran ejercicio de coordinación y sistematización intrainstitucional, un pensamiento se me vino a la mente: En la Universidad Loyola ya se puede decir que hemos institucionalizado el desarrollo.

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