La investigación de Pablo Montero Lomas estudia cómo niños y adolescentes toman decisiones estratégicas y concluye que las habilidades cognitivas tienen una influencia mayor que la edad en el desarrollo de este tipo de razonamiento.
El estudiante del Programa de Doctorado en Ciencia de los Datos de la Universidad Loyola, Pablo Montero Lomas, ha defendido este martes 21 de julio su tesis doctoral con mención internacional, titulada “The evolution of strategical thinking in adolescence and its relation with cognitive abilities”, La evolución del pensamiento estratégico en la adolescencia y su relación con las habilidades cognitivas. Obteniendo la calificación de Sobresaliente.
El desarrollo del pensamiento estratégico en niños y adolescentes
La tesis analiza cómo evolucionan las decisiones estratégicas durante la infancia y la adolescencia y qué papel desempeñan en este proceso factores como la edad y las habilidades cognitivas.
El pensamiento estratégico es la capacidad de tomar decisiones teniendo en cuenta no solo los objetivos propios, sino también las posibles acciones y respuestas de otras personas. Esta habilidad resulta fundamental en numerosas situaciones de la vida cotidiana, desde la cooperación dentro de un grupo hasta la negociación, la resolución de conflictos o la elección entre distintas alternativas.
La investigación parte del interés por comprender si los niños y adolescentes actúan de manera aleatoria o impulsiva cuando se enfrentan a situaciones estratégicas o si, por el contrario, sus decisiones responden a patrones estructurados relacionados con su desarrollo cognitivo.
Una investigación con más de 5.000 estudiantes
El trabajo se ha desarrollado a partir de una muestra de más de 5.000 estudiantes de entre 10 y 20 años, lo que ha permitido estudiar el pensamiento estratégico durante diferentes etapas de la infancia, la adolescencia y el inicio de la edad adulta.
Para analizar su comportamiento, la tesis utiliza diferentes juegos económicos adaptados a estas edades. Estas herramientas experimentales plantean situaciones en las que los participantes deben tomar decisiones teniendo en cuenta las elecciones que pueden realizar otras personas.
La metodología combina experimentos de campo desarrollados en centros educativos con experimentos realizados en laboratorio. De este modo, la investigación permite observar las decisiones de los participantes tanto en entornos próximos a su realidad cotidiana como en contextos experimentales controlados.

Diferentes formas de coordinación estratégica
Los resultados muestran que no todas las formas de pensamiento estratégico evolucionan de la misma manera.
La capacidad de coordinarse con otras personas para buscar el mayor beneficio posible aparece ya desde edades tempranas y se mantiene relativamente estable durante la adolescencia. Esto indica que los niños son capaces de identificar desde pequeños determinadas situaciones en las que la cooperación o la coordinación pueden conducir a un resultado más favorable.
Sin embargo, la coordinación basada en evitar riesgos se desarrolla de manera más gradual y aumenta con la edad. Esta evolución resulta especialmente significativa entre los participantes que presentan mayores habilidades cognitivas.
La investigación permite así diferenciar entre estrategias dirigidas a alcanzar el mejor resultado posible y aquellas orientadas a reducir la incertidumbre o evitar una posible pérdida. Mientras que las primeras aparecen de forma temprana, las segundas parecen requerir un proceso más prolongado de maduración y desarrollo cognitivo.
Las habilidades cognitivas influyen más que la edad
Una de las principales conclusiones de la tesis es que el pensamiento estratégico depende en mayor medida de las habilidades cognitivas que de la edad de los participantes.
Aunque el paso de los años está relacionado con determinados cambios en la forma de tomar decisiones, la capacidad para comprender una situación, anticipar las posibles elecciones de otras personas y valorar diferentes resultados tiene un peso especialmente relevante.
Estos resultados sugieren que dos adolescentes de una edad similar pueden mostrar comportamientos estratégicos diferentes dependiendo de sus capacidades cognitivas. La edad, por tanto, no explica por sí sola la evolución de este tipo de razonamiento.
El estudio contribuye de esta forma a comprender mejor cómo se desarrolla la toma de decisiones durante una etapa caracterizada por importantes transformaciones personales, educativas y sociales.
Decisiones estructuradas durante la adolescencia
La investigación concluye que las decisiones tomadas durante la adolescencia no deben considerarse necesariamente aleatorias o irracionales.
Por el contrario, los comportamientos observados reflejan una capacidad cognitiva en proceso de desarrollo que responde a patrones estructurados. Los adolescentes pueden valorar distintas alternativas, interpretar las posibles acciones de otras personas y adaptar sus decisiones a las características de cada situación.
El trabajo ayuda así a matizar la percepción de que las decisiones adolescentes están determinadas exclusivamente por la impulsividad o la falta de experiencia. Aunque determinadas capacidades continúan evolucionando durante estos años, los participantes muestran formas reconocibles y coherentes de razonamiento estratégico.
Incentivos reales e hipotéticos
La tesis también estudia si las decisiones de los participantes cambian cuando los juegos económicos incluyen incentivos reales o cuando las recompensas se presentan únicamente de manera hipotética.
Los resultados indican que utilizar uno u otro tipo de incentivo no altera de manera significativa el comportamiento observado. Este hallazgo resulta relevante desde el punto de vista metodológico, ya que respalda la utilización de situaciones hipotéticas para estudiar la toma de decisiones estratégicas entre niños y adolescentes.
La investigación aporta, en conjunto, nuevas evidencias para comprender la relación entre el desarrollo cognitivo, la edad y el comportamiento estratégico. Sus conclusiones pueden resultar de interés para ámbitos como la economía del comportamiento, la psicología, la educación y el estudio de los procesos de toma de decisiones.
Dirección de la tesis y composición del tribunal
La tesis ha sido dirigida por los profesores doctores Pablo Ernesto Brañas Garza y Diego Andrés Jorrat, y tutorizada por el profesor doctor Alfonso Carlos Martínez Estudillo.
El tribunal encargado de evaluar el trabajo estará constituido por el Dr. Roberto Hernán González, de la Burgundy School of Business, como presidente; el Dr. Luis Fernández Portillo, de la Universidad Loyola, como secretario; y la Dra. Dunia López Pintado, de la Universidad Pablo de Olavide, como vocal.




