Investigadores de la Universidad Loyola demuestran que las habilidades cognitivas no predicen el comportamiento arriesgado

Los científicos del grupo de investigación LoyolaBehLab de la Universidad Loyola Pablo Brañas Garza, Luis Amador y Ana Hernández junto con otros investigadores de la Universidad de Granada (Antonio Espín y Tere García) han realizado un estudio científico basado en la economía del comportamiento.

La investigación ha demostrado mediante un experimento realizado en 30 universidades que las habilidades cognitivas de las personas determinan sus errores cuando juegan loterías, pero no sus decisiones.

Habitualmente se ha entendido por la comunidad investigadora que las personas con mayores habilidades cognitivas suelen asumir menos riesgos en loterías (por ejemplo, en inversiones), y las personas con menores habilidades tienden a tomar más riesgos. Sin embargo, esa relación no es sistemática puesto que muchos estudios no encuentran relación alguna.

Según indica el investigador principal del estudio, Pablo Brañas Garza: “Lo que se ha descubierto con una serie de tareas y experimentos es que no es que las personas con mayores habilidades cognitivas asuman más o menos riesgos, asumen los mismos”. El investigador afirma que “Lo que hemos encontrado es que las habilidades son determinantes en cómo las personas hacen las tareas, los que tienen menos habilidades toman decisiones de manera errática mientras que los que tienen mayores habilidades las toman de manera consistente y consciente.” es decir, no es que las habilidades expliquen que las personas asuman más o menos riesgos, sino explican cómo toman las decisiones.

Tres tareas cognitivas a estudiantes universitarios

El estudio denominado “Cognitive abilities and risk-taking: Errors, not preferences”, publicado en la revista European Economic Review, en el que se ha analizado una muestra de 556 participantes (todos ellos estudiantes universitarios) que llevaron a cabo tres tareas cognitivas diferentes: sumas de números (incluyendo el número esperado de sumas realizadas de forma correcta), Cognitive Reflection Test (para medir el pensamiento analítico-reflexivo) y Remote Associates Test (para pensamiento convergente).

Los resultados de los investigadores mostraron que ninguna de las medidas utilizadas influye en la toma de decisiones arriesgadas. Lo que demuestra el trabajo es que las personas con habilidades cognitivas más altas no toman elecciones ni más ni menos arriesgadas.

Hasta el momento, las investigaciones previas en este sentido apuntaban a que entre un 15 y un 20 por ciento de los participantes en experimentos de este tipo llevaban a cabo elecciones inconsistentes (errores) y, por tanto, no se comportaban cómo predice la llamada Teoría de la Utilidad Esperada. Incluso en estudios recientes, este porcentaje aumenta drásticamente en muestras de personas que no son estudiantes. Hasta el momento, los análisis realizados no han obtenido resultados fiables, ya que no se han tenido en cuenta otras variables como las habilidades cognitivas.

La Universidad Loyola posee una amplia trayectoria y un buen número de investigadores dedicados a la Economía del Comportamiento. A través del grupo de investigación perteneciente al Departamento de Economía LoyolaBehLAB, la Universidad desarrolla múltiples actividades de investigación en este ámbito dirigidas por el catedrático Pablo Brañas Garza, autor de numerosas publicaciones e investigador de referencia mundial.

Referencia:

Luis Amador-Hidalgo, Pablo Brañas-Garza, Antonio M.Espín, Teresa García-Muñoz, Ana Hernández-Román. Cognitive abilities and risk-taking: Errors, not preferences. European Economic Review. Volume 134, May 2021, 103694

Doi: https://doi.org/10.1016/j.euroecorev.2021.103694

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