Carolina Rivero, alumni de Loyola: “la universidad supuso un crecimiento personal y profesional enorme”

28/05/2026

La alumni del Doble Máster Universitario en Ingeniería Industrial + Máster Universitario en Business Administration y sales executive en Isotrol destaca la calidad humana, la formación práctica y el desarrollo de soft skills como elementos clave de su paso por la Universidad.

Hay experiencias formativas que marcan un antes y un después en la trayectoria de una persona. Para Carolina Rivero, alumni de la Universidad Loyola, su paso por Loyola supuso una etapa decisiva de crecimiento personal y profesional. “Para mí la Universidad supuso un crecimiento personal en mi carrera enorme”, afirma. 

Calidad humana y conexión con la empresa

Al recordar su etapa en el máster, Carolina destaca especialmente la calidad humana que encontró durante su formación. Para ella, uno de los aspectos más diferenciales fue la cercanía de las personas que formaron parte de esa experiencia. 

“Lo que más destaco del máster es la calidad humana, tanto de los compañeros como de los profesores, y la proyección que tiene hacia las empresas”, explica.

Esa combinación entre acompañamiento, profesorado cercano y orientación al entorno profesional es una de las claves de la experiencia Loyola. El aula se convierte en un espacio de aprendizaje compartido, donde el conocimiento académico se conecta con la realidad de las empresas y con las competencias que demanda el mercado laboral.

Una formación práctica orientada al mundo real

Carolina también subraya el valor de una metodología práctica, basada en el trabajo en equipo, la aplicación de conocimientos y el desarrollo de habilidades útiles para el ejercicio profesional. Más allá de la teoría, la formación en Loyola le permitió entrenar competencias que después ha podido poner en práctica en su día a día laboral.

“Yo tengo la sensación de que Loyola me ha brindado un desarrollo de las soft skills que es el gran elemento diferenciador frente a otras universidades”, señala.

Estas habilidades transversales —como la comunicación, el trabajo en equipo, la capacidad de adaptación, el liderazgo o la resolución de problemas— son cada vez más valoradas por las empresas. Para Carolina, haberlas desarrollado durante su etapa universitaria ha supuesto una ventaja real en su incorporación y evolución dentro del mundo profesional. “Luego, cuando lo vas a poner en práctica en el mundo laboral, se nota mucho la diferencia”, añade.

El valor de las personas

Cuando se le pregunta por qué recomendaría Loyola a futuros estudiantes, Carolina lo tiene claro: por las personas. Su experiencia estuvo marcada por los compañeros, el profesorado y el acompañamiento recibido durante el máster. “Yo siempre recomiendo Loyola por las personas que te acompañan, que son tus compañeros, y por el gran profesorado que hay”, afirma.

Su caso refleja cómo la formación de posgrado no solo impulsa la empleabilidad, sino que también contribuye al crecimiento personal, a la construcción de una red profesional y al desarrollo de una forma de trabajar más humana, colaborativa y conectada con la realidad.

Hoy, desde su posición como Sales Executive en Isotrol, Carolina Rivero representa uno de esos caminos de éxito que nacen en las aulas de Loyola y continúan creciendo en el mundo profesional.

El proceso de admisión para los másteres de la Universidad Loyola está abierto. Si quieres formarte en un entorno práctico, cercano y conectado con la empresa, este puede ser tu camino.

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