“El hidrógeno verde ha provocado un cambio en la manera de entender la energía y la sostenibilidad”

Javier Brey preside la Asociación Española del Hidrógeno. Es Ingeniero de Telecomunicación y Doctor por la Universidad Pablo de Olavide, tras realizar su tesis doctoral sobre Economía del Hidrógeno. Actualmente, es director del Máster en Energías Renovables y Transición Energética y del Máster Universitario en Ingeniería Industrial en la Universidad Loyola.  

Javier nos da las claves sobre el hidrógeno verde, un combustible que comenzó a usarse en la década de 1940 y que está experimentando un crecimiento exponencial en los últimos años.

El hidrógeno se conoce desde hace siglos, como uno de los componentes de la molécula de agua. Desde sus inicios, este elemento químico se ha empleado como ingrediente básico del amoniaco o del metanol, en la industria de refino, para la producción de alimentos o fármacos, en la industria del metal o del vidro, etc.

Unos 70 millones de toneladas de hidrógeno se comercializan cada año en el mundo y, en el caso de España, unas 500.000 toneladas.

Este hidrógeno “industrial” tiene un origen eminentemente fósil. Casi en su totalidad, se produce desde algún combustible fósil como nafta, carbón o gas natural, con las consiguientes emisiones de CO2 mediante procesos denominados de craqueo o reformado.

Sin embargo, el hidrógeno puede tener otros usos. Se trata de un combustible que puede ser empleado para producir calor y electricidad sin más emisiones que el vapor de agua ya que, al arder, el hidrógeno se combina con oxígeno para formar vapor. Se trata, por tanto, de una alternativa limpia al gas natural, la gasolina o el carbón.

Por otra parte, además de los métodos de producción de hidrógeno masivamente empleados, el hidrógeno se puede producir a partir del agua y energía eléctrica en un proceso denominado electrólisis. En un electrolizador, se emplea corriente eléctrica para disociar la molécula de agua en sus componentes fundamentales, oxígeno e hidrógeno. Ha venido siendo un medio menos empleado para el hidrógeno industrial por su mayor coste de producción.

El hidrógeno electrolítico puede tener un origen limpio si la energía que alimenta el proceso tiene un origen renovable. Es el que ahora se denomina hidrógeno “verde”, por contraposición al de origen fósil, “marrón” o “gris”.

La Economía del Hidrógeno es un término que se acuñó en Estados Unidos hace unos 50 años. Viene a definir la sustitución de los combustibles fósiles por el hidrógeno a través de la producción de este como combustible alternativo y limpio. En la actualidad, el término vuelve a estar activo y parece que ha llegado definitivamente para quedarse.  

Los motivos del cambio de la “Economía del Petróleo” a la “Economía del Hidrógeno” son varios. Por un lado, la necesidad de “descarbonizar” todos los sectores, incluidos transporte, industria, vivienda o energía para mediados del Siglo XXI. Es lo que se conoce en Europa como el Pacto Verde. Por otro lado, la disminución del coste de la energía renovable, tanto en inversión como en producción. Y finalmente, la madurez de la tecnología, que hace que, en la actualidad, los componentes necesarios de una Economía basada en el hidrógeno estén disponibles gracias a electrolizadores, vehículos de hidrógeno, sistemas de transporte y almacenamiento, etc.

Todo ello, ha contribuido a que cada vez más países estén presentando y publicando estrategias y planes energéticos basados en el hidrógeno. Un ejemplo es la estrategia europea presentada en julio de 2020, o la Hoja de Ruta española presentada en octubre del mismo año. Estos planes vienen acompañados de los presupuestos correspondientes y del respaldo de la industria internacional, que apuesta por este vector energético como medio de cumplir sus compromisos de sostenibilidad.

Sin duda alguna, trae consigo multitud de oportunidades de cara al futuro en forma de creación de puestos de trabajo, de proyectos y negocios. En definitiva, de crecimiento de un sector que, sin duda alguna, supondrá un cambio en la manera de entender la energía y la sostenibilidad.

Ante el próspero presente y futuro que anuncia el hidrógeno verde, la Universidad Loyola pone en marcha, este nuevo curso 2021/2022, el Máster en Energías Renovables y Transición Energética. El programa ofrece una visión global del papel de las energías renovables en el actual entorno de descarbonización a nivel mundial. El objetivo es que los alumnos comprendan el funcionamiento de los mercados del CO2 y de la energía, así como los aspectos clave de la gestión y financiación de proyectos energéticos complejos, y las instituciones, actores y empresas fundamentales del sector. El Máster en Energías Renovables y Transición Energética incluye, entre otras materias, el estudio del Hidrógeno Verde como vector energético.

Un ejemplo es la estrategia europea presentada en julio de 2020, o la Hoja de Ruta española presentada en octubre del mismo año.
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