“El máster me ha ofrecido mayor especialización y dominio de la práctica jurídica, dándome acceso a despachos de primer nivel”

Marta Campos es alumna del Doble Máster Universitario en Abogacía y Asesoría Jurídica de Empresas de la Universidad Loyola. Actualmente, está realizando sus prácticas tanto en el departamento de Corporate como en el departamento Procesal de la compañía de PwC, “aprendiendo de los mejores profesionales del sector”, recalca la alumni. 

Ningún miembro de su familia se extrañó cuando decidió cursar el Doble Grado en Derecho y Administración y Dirección de Empresas porque desde su niñez, siempre ha tenido “un gran sentido de la justicia”.

En Loyola, se decantó por la doble titulación con el objetivo de acceder al ejercicio de la abogacía y profundizar en las materias que más interés le causaron en la carrera: mercantil y procesal civil. “Mi intención no era obtener un enfoque demasiado específico de una rama jurídica en concreto. En el máster, adquirí conocimientos generales -a la vez que prácticos- de todo el Derecho directamente vinculado con el tráfico mercantil”, explica Marta.

Del doble máster se queda con el aspecto eminentemente práctico que tiene. Marta confiesa que los grados en Derecho suelen centrarse en la parte teórica, en la exclusividad de los tecnicismos propios de la doctrina y la disciplina de los manuales de Derecho. “Cuando eres alumno de grado no eres totalmente consciente de la importancia de algo tan fundamental como elaborar un escrito o someterte a un tribunal en el ensayo de una vista oral. Lo cierto es que, cuando te adentras en el mercado laboral, agradeces cualquier acercamiento al día a día de la profesión”.

Todos los conocimientos teórico-prácticos adquiridos durante su formación de posgrado le han permito lograr un mayor grado de especialización y de dominio de la práctica jurídica. “Gracias a ello, he tenido acceso a despachos de primer nivel para realizar mis prácticas de posgrado”, agradece la alumni.

Con respecto a su futuro profesional, Marta manifiesta que le gustaría seguir involucrada a un proyecto que le permitiera seguir aprendiendo y creciendo como profesional, “sintiendo el privilegio de seguir ilusionándome como el primer día”.

La pandemia de la COVID-19 ha cambiado la práctica jurídica

“Aunque, la pandemia ha supuesto una gran desgracia para la humanidad, al mismo tiempo, ha generado una estupenda oportunidad para cambiar el rumbo del ejercicio de la abogacía”, profundiza Marta. Un ejemplo de ello son la celebración de audiencias previas a distancia y la implementación de nuevas dinámicas de teletrabajo. “Muchos de los cambios que estamos experimentando en la profesión se perpetuarán en el tiempo para mejorar, en definitiva, el servicio que prestamos a la sociedad”, completa.

Para paliar los efectos de la pandemia, el Gobierno y las Comunidades Autónomas adoptaron una serie de medidas económicas y sociales. Esta situación ha cambiado también las necesidades de los clientes en relación con el asesoramiento jurídico. “Ahora reclaman más asesoramiento en relación con supuestos de fuerza mayor y de reequilibrio de las prestaciones económicas de contratos celebrados”, subraya Marta.

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