Alrededor de treinta investigadores e investigadoras de la Universidad participarán el 25 de septiembre en una programación que incluye nueve actividades en la Casa de la Ciencia y en la Fundación Valentín de Madariaga en Sevilla.
La Universidad Loyola volverá a acercar la investigación a la ciudadanía el próximo 25 de septiembre con su participación en la Noche Europea de los Investigadores de Sevilla. Alrededor de treinta investigadores e investigadoras de la Universidad protagonizarán nueve actividades que permitirán al público acercarse a campos como la genética, la medicina, la ingeniería, la neurociencia, la nutrición o la microbiología desde una perspectiva divulgativa y participativa.
La cita forma parte de una programación conjunta que reunirá en Sevilla 78 actividades y más de 300 profesionales de ocho instituciones científicas y académicas. La mayor parte de las propuestas se concentrarán en el Museo Casa de la Ciencia entre las 17:00 y las 22:00 horas, aunque también habrá actividades en el Pabellón de Uruguay y en la Fundación Valentín de Madariaga.
Entre las propuestas de Universidad Loyola destaca «Lo que la muerte dejó escrito», una charla del divulgador científico Álvaro Carmona (@sdesiencia) que utilizará El triunfo de la muerte, de Pieter Brueghel el Viejo, como punto de partida para viajar entre el arte, la historia, la enfermedad y la genética.
La peste negra que asoló Europa en el siglo XIV servirá para explicar cómo el análisis de ADN antiguo permite estudiar las posibles huellas que grandes epidemias dejaron en nuestra evolución. La charla abordará investigaciones que han relacionado determinadas variantes de genes implicados en la respuesta inmunitaria, como ERAP2, con una posible ventaja frente a la infección por Yersinia pestis, pero también con una mayor susceptibilidad actual a algunas enfermedades inflamatorias. Una oportunidad para comprender cómo las presiones ambientales del pasado pueden seguir teniendo consecuencias biológicas siglos después.
De la ingeniería al cuidado de la salud
La relación entre disciplinas será también protagonista de «Ingenieros y médicos: una alianza al servicio de la vida», impartida por José María Manzano, investigador del Departamento de Ingeniería de Universidad Loyola.
La charla acercará al público casos en los que tecnologías como la inteligencia artificial, el control automático y la visión artificial se aplican a problemas médicos. Entre los ejemplos se encuentran el control inteligente de bombas de insulina, la selección de válvulas aórticas, la predicción de la evolución de miomas uterinos o la detección de órganos y fracturas. Casos que permiten mostrar cómo la colaboración entre ingeniería y medicina puede contribuir al diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento de pacientes.
La investigación biomédica podrá experimentarse también de manera directa en «El corazón al microscopio: cuida tus células, cuida tu salud». El público podrá observar muestras reales de tejido cardíaco y válvulas utilizando un microscopio con cámara, explorar un modelo anatómico para comprender el funcionamiento del corazón y participar en un juego sobre hábitos relacionados con la salud cardiovascular.
Por su parte, «Nuestro cerebro nos habla» acercará la neurociencia y la electroencefalografía. La actividad explicará cómo se comunican las neuronas y cómo es posible registrar de manera no invasiva la actividad eléctrica cerebral para estudiar procesos relacionados con la atención, la cognición y el comportamiento, así como determinadas alteraciones neurológicas.
Virus contra bacterias resistentes
Uno de los grandes retos actuales de la salud pública, la resistencia a los antimicrobianos, centrará otra de las propuestas. En «Cuando los virus salvan vidas: fagoterapia frente a la resistencia antibiótica», el público podrá descubrir qué son los bacteriófagos o fagos: virus capaces de infectar bacterias de forma muy específica y, en determinados casos, destruirlas.
A través de diferentes actividades se podrá identificar la anatomía de un bacteriófago, relacionar imágenes obtenidas mediante microscopía electrónica con diferentes tipos de fagos, comprender cómo reconocen a determinadas bacterias e incluso construir un modelo tridimensional. La propuesta muestra una de las líneas que estudia actualmente la investigación biomédica para explorar nuevas estrategias frente a bacterias resistentes a los tratamientos disponibles.
La prevención tendrá también espacio en «La máscara superhéroica frente al sol: protegiéndonos con crema mágica». Mediante una cámara ultravioleta, niños y niñas podrán comprobar visualmente cómo el protector solar crea una barrera sobre la piel y comprender la importancia de la fotoprotección. Un año más, esta actividad está tras el proyecto Pippa, financiado por FECYT para la prevención del cáncer de piel en la ciudadanía.
La alimentación protagonizará «La piscina de las etiquetas: descubre los secretos de los alimentos», una actividad que combina divulgación y juego para aprender a interpretar ingredientes, azúcares, grasas o kilocalorías. Tras una breve explicación, el público infantil deberá localizar envases escondidos en una piscina de bolas y clasificarlos siguiendo un sistema de semáforo nutricional.
Una ciudad dedicada a la ciencia
Las propuestas de Universidad Loyola se integrarán en un amplio programa organizado junto a otras instituciones científicas de Sevilla. La Universidad de Sevilla presentará diez actividades sobre cuestiones como genética, materiales para descontaminar ríos, biodiversidad urbana, arqueología del agua o física de los eclipses. La Universidad Pablo de Olavide participará con dieciocho propuestas sobre inteligencia artificial sostenible, cambio climático, biotecnología, actividad física, sociología, patrimonio o historia de la ciencia.
El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) reunirá a más de un centenar de profesionales de distintos centros de investigación, con actividades sobre biodiversidad, microorganismos, ADN, nuevos materiales, salud o alimentación. También participarán el Centro Común de Investigación de la Comisión Europea (JRC), con propuestas sobre cambio climático, consumo sostenible y vocaciones científicas; Sevilla TechPark, con proyectos relacionados con vehículos de competición, drones, motos, cohetes y tecnología espacial; y el Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBiS), con experiencias sobre ictus, cáncer, resistencia a los antibióticos y salud cardiovascular.
El Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH) completará el programa con una actividad dedicada a acercar al público los procesos científicos y técnicos que intervienen en la conservación y restauración del patrimonio cultural andaluz.
Esta edición de la Noche Europea de los Investigadores se presenta bajo la iniciativa «Aqualab», dedicada al agua y los eclipses, y busca mostrar cómo la investigación contribuye a afrontar desafíos sociales y ambientales y a despertar vocaciones científicas entre las nuevas generaciones.
La Noche Europea de los Investigadores en Andalucía forma parte de la iniciativa MSCA and Citizens de la Unión Europea, financiada dentro de las acciones Marie Skłodowska-Curie del programa Horizonte Europa. En Andalucía está coordinada por la Fundación Descubre, con financiación de la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación y fondos propios.



