Trabajo Fin de Máster (TFM): claves para superarlo con éxito

Claves para superar el TFM

El Trabajo Fin de Máster (TFM) es un requisito imprescindible para obtener un título de posgrado. Se trata de un proyecto en el que el estudiante ha de reflejar los conocimientos aprendidos durante el máster universitario y los adquiridos tras la realización de este trabajo de investigación.

Superar con éxito el TFM ¡no es tan difícil como parece! No obstante, si te encuentras en este momento, toma nota de estas recomendaciones porque te pueden venir bien para que enfoques de modo adecuado este último tramo que te queda para concluir tus estudios de posgrado.

El Trabajo Fin de Máster se fundamenta en tres fases: elección del tema y director del trabajo; elaboración del proyecto; y, por último, defensa pública. Superar cada una de estas fases requiere una dosis de esfuerzo y constancia. Ten en cuenta estas claves porque te ayudarán a terminar con éxito tu proyecto de investigación.

La elección del tutor dependerá del máster y el centro en el que estés estudiando. En algunas ocasiones, se asigna directamente al estudiante, pero en otras permiten elegirlo al alumnado. Si tienes oportunidad de elegir tu director o directora del trabajo, lo mejor es buscar un docente con el que tengas trato y sepas que se involucrará contigo en el trabajo porque vas a necesitar su orientación y asesoramiento durante los meses que dure el proceso de investigación.

Tener claro el tema sobre el que versará tu proyecto es otro punto importante. Procura que sea una temática viable y de tu agrado porque vas a dedicar muchas horas a investigar sobre ese tema. Ten en cuenta si es un contenido accesible y si con el tiempo del que dispones puedes recabar todos los datos que necesitas para llevar a cabo tu TFM.

Organización y planificación para superar con éxito el TFM

Una buena planificación es fundamental para proyectos de este tipo. Deja claro las tareas que vas a desarrollar y los plazos de tiempo para cada una de ellas. Crea un calendario y cíñete a él. Una vez que has definido los objetivos y estructura del TFM, comienza con la tarea de documentación porque tienes que argumentar la parte teórica del objeto de investigación. Así que para esta fase incluye libros de texto, manuales, ensayos, informes oficiales, working-papers, tesis doctorales.... Recopila la máxima información que esté a tu alcance y no olvides que toda la que uses deberás citarla de modo adecuado en la bibliografía.

En la fundamentación teórica y el estado de la cuestión aborda los antecedentes teóricos y conceptuales del tema elegido. En la parte del desarrollo y resultados plantea el problema, el método de trabajo y los resultados obtenidos. Las conclusiones han de cerrar el círculo que se inició con el objetivo del trabajo y es el momento de dar respuesta a las preguntas que planteaba el TFM. Debe ser una exposición coherente, clara y concisa y es recomendable que no supere las tres páginas. 

Y no te creas que nos hemos olvidado de la introducción. La citamos ahora porque es recomendable que esta parte sea la última que se redacte porque de esta manera podrás hacer un resumen más preciso de tu proyecto de investigación. Cuida mucho la redacción de la introducción porque es lo primero que se lee, por lo que tendrás que enganchar al lector. Define los objetivos y estructura del trabajo. Focaliza el tema y justifica el trabajo.

Cuida las referencias bibliográficas porque deben citarse bien. No olvides incluir todas aquellas referencias que hayas utilizado en el TFM. Para ello, asesórate bien aunque lo habitual es poner: autor, fecha y nombre del trabajo, ordenando alfabéticamente según esa secuencia.

La presentación del TFM

La presentación del trabajo es fundamental y deberás tener en cuenta el protocolo del centro en el que estés estudiando el máster universitario. No obstante toma nota porque es imprescindible incluir: portada, índice paginado; introducción con la definición del objetivo y problema planteado; estado de la cuestión y fundamentación teórica; plan de trabajo y metodología; desarrollo del trabajo y resultados; conclusiones; bibliografía; y anexos.

Una vez que hayas concluido esta etapa, no te creas que ya está todo hecho. Ahora toca la defensa del TFM. La presentación oral no debe superar los 20 minutos. Por tanto, tendrás que hacer una buena síntesis del trabajo.

Intenta preparar esta parte bien. No leas durante la exposición. Defiende tu trabajo con soltura y si te lo permiten apóyate con una presentación para presentar los gráficos y datos más destacados de tu trabajo.

Una vez que apruebes el Trabajo Fin de Máster, intenta darlo a conocer, dejándolo abierto para que sirva de referencia a posteriores alumnos o futuras investigaciones.

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