“El Compliance se ha convertido en un campo absolutamente prioritario en el ámbito del Derecho y la Criminología, donde hay una media de 3.000 ofertas de trabajo”

Rafael Aguilera Gordillo, director del Diploma de Especialización en Compliance de Loyola Másteres, escuela de posgrado de la Universidad Loyola, repasa las particularidades de los compliance officer, una de las profesiones más demandas en la actualidad.

Es abogado y consultor experto en Compliance y responsabilidad penal de las personas jurídicas y doctor en la materia. A lo largo de su trayectoria académica ha sido academic visitor del prestigioso Centre for Socio-Legal Studies (CSLS) de la Facultad de Derecho de la Universidad de Oxford y es miembro académico del Anti-Corruption Academic Initiative de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). Actualmente, codirige el Compliance Advisory Lab de la firma Grant Thornton España.

Las últimas reformas del Código Penal y la Estrategia Nacional contra el Crimen Organizado y la Delincuencia Grave consolidan la importancia del Compliance en el ámbito empresarial. “Ha otorgado aún más trascendencia a la responsabilidad penal de la persona jurídica y al Compliance como herramienta para prevenirla y afrontarla desde el interior de las empresas”, analiza el director del diploma.

El Compliance se sitúa durante estos últimos años en las primeras posiciones en los rankings de los temas más importantes del sector jurídico y criminológico

Además, se ha afianzado como una profesión en auge, ya que el número de ofertas laborales se ha disparado en lo últimos años. En portales o redes de empleo, existe una demanda real de profesionales especializados en esta materia, con una media superior a las 3.000 ofertas en España. “Se necesitan profesionales verdaderamente especializados, pues se trata de un ámbito de enorme interés para las empresas, operadores jurídicos, poderes públicos, criminólogos y expertos en gobernanza o en prevención de delincuencia corporativa”, reflexiona.

Cada vez más, las empresas españolas están incluyendo en sus plantillas la figura del compliance officer. En una tendencia completamente implantada en las grandes empresas y multinacionales y que están siguiendo las pequeñas y mediadas empresas (pymes). “Muchas de ellas lo hacen a la vista de las graves consecuencias penales que han padecido empresas del mismo sector al resultar condenadas”, analiza Rafael. Son ejemplos el “dieselgate” de Volkswagen, amaños en competiciones deportivas o delitos medioambientales. “No solo se han condenado a empresas, también a personas jurídicas por delitos cometidos por sus directivos o empleados para los que se contempla la responsabilidad penal de la persona jurídica”.

¿Qué salidas profesionales tiene el Compliance y qué formación profesional debe tener la persona que se quiera dedicar a ello?

Por un lado, se encuentran los directores de cumplimiento o compliance officers. Aunque depende de las características de la empresa y de lo que concrete el modelo de prevención de delitos implantado, se encarga de la supervisión del cumplimiento del propio modelo de prevención de delitos, la recepción de denuncias (anónimas o confidenciales) y las investigaciones internas corporativas sobre directivos o empleados de la empresa. También puede ocuparse, en exclusiva, de aspectos como estudio previo, elaboración e implementación del programa de prevención de delitos o compliance program, análisis de riesgos penales corporativos, el impulso de las investigaciones internas corporativas, etc.

Por otro, están los abogados expertos en Compliance y responsabilidad penal de la persona jurídica, analistas de los factores criminógenos de la organización y riesgos penales en las empresas, así como asesores o consultores sobre servicios forensic o especialista en materia de investigaciones internas corporativas.

“Aquellos que deseen dedicarse profesionalmente a algunas de las diversas salidas laborales que ofrece el Compliance deberían tener una formación de posgrado sólida”

En Loyola Másteres, la escuela de posgrado de la Universidad Loyola, se imparte el Diploma de Especialización en Compliance, diseñado para forjar profesionales capaces de desempeñar todas funciones de un compliance officer o un experto en Compliance. A diferencia de otras formaciones excesivamente teóricas o memorísticas, esta formación de posgrado se realiza desde un enfoque eminentemente práctico. “Durante la formación, se celebrarán simulaciones y seminarios, es decir, se conocerá en profundidad las labores asociadas a la función de compliance y las distintas tareas asociadas a este ámbito”, profundiza.

La tecnología es una herramienta muy importante para el profesional del compliance en aspectos como la formación, el uso del «canal de denuncias» o la monitorización del cumplimiento del programa de prevención. Por esa razón, en el Diploma de Especialización en Compliance se dedica una especial atención al uso de los instrumentos y herramientas digitales. “En esencia, se trata de que el experto en Compliance se mantenga al corriente de las herramientas de vanguardia existentes para la práctica profesional”, finaliza Rafael.

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