Un estudio de la Universidad Loyola revela que la vitamina C puede ayudar a reducir la presión arterial en personas con diabetes tipo 2

La suplementación con vitamina C podría contribuir a reducir la presión arterial en personas con diabetes tipo 2, según un análisis conjunto de ensayos clínicos publicado en la revista Nutrition Reviews, en la que ha participado Rafael Casuso, investigador del Departamento de Biociencias de la Universidad Loyola. El estudio analiza la evidencia disponible en ensayos clínicos para evaluar cómo la vitamina C, la vitamina E y su combinación influyen en distintos factores cardiometabólicos asociados a esta enfermedad.

Para ello, los investigadores revisaron 52 ensayos clínicos aleatorizados con un total de 1.425 participantes, en los que se evaluó el efecto de la suplementación con vitamina C, vitamina E o ambas durante periodos de entre dos y 48 semanas. El objetivo era determinar qué estrategia resulta más eficaz para mejorar indicadores como el control glucémico, los lípidos en sangre o la presión arterial en personas con diabetes tipo 2.

Efectos diferenciados según la vitamina

Los resultados muestran que la suplementación con estas vitaminas puede producir mejoras moderadas en algunos parámetros metabólicos, aunque los efectos varían según el nutriente analizado.

En términos generales, la suplementación se asoció con reducciones en la glucosa en ayunas, la hemoglobina glicada y los triglicéridos, así como con una disminución de la presión arterial sistólica. Sin embargo, al analizar cada intervención por separado, los investigadores observaron diferencias relevantes.

La vitamina C reduce principalmente la presión arterial de forma significativa y, en comparación con otras intervenciones, muestra efectos más claros en este parámetro”, explica Rafael Casuso.

Además, añade que “consumir vitamina C junto con la vitamina E puede mejorar el colesterol HDL, el llamado colesterol bueno”, lo que sugiere que la combinación de ambas podría ser especialmente útil en función del perfil de riesgo cardiometabólico de cada paciente.

Implicaciones para la salud cardiometabólica

La diabetes tipo 2 es una de las enfermedades crónicas con mayor crecimiento a nivel mundial y se asocia con múltiples complicaciones cardiovasculares. El estrés oxidativo, un desequilibrio entre radicales libres y antioxidantes, se considera uno de los mecanismos implicados en el desarrollo de la enfermedad y de sus complicaciones.

En este contexto, los antioxidantes como las vitaminas C y E han sido estudiados como posibles intervenciones complementarias para mejorar algunos factores de riesgo metabólico. Según los resultados de este metaanálisis, la vitamina C podría tener un papel especialmente relevante en el control de la presión arterial en personas con diabetes, mientras que la combinación de ambas vitaminas podría contribuir a mejorar el perfil lipídico en determinados casos.

No obstante, Casuso subraya la necesidad de interpretar estos resultados dentro de un enfoque clínico más amplio: “Es muy importante mantener el mensaje de que el tratamiento médico y las intervenciones en dieta y actividad física siguen siendo fundamentales, y que nunca deben sustituirse por suplementos vitamínicos”.

Resultados que deben interpretarse con cautela

Los autores señalan, no obstante, que los resultados deben interpretarse con cautela debido a la heterogeneidad entre los estudios analizados, que presentan diferencias en la dosis de suplementación, la duración de las intervenciones o las características de los participantes.

El trabajo aporta una síntesis actualizada de la evidencia científica disponible y permite comparar de forma directa el efecto de la vitamina C, la vitamina E y su combinación en pacientes con diabetes tipo 2.

Los investigadores concluyen que, aunque ambas vitaminas presentan propiedades antioxidantes, sus efectos no son idénticos y pueden variar según el marcador cardiometabólico analizado, lo que abre nuevas líneas de investigación para comprender mejor su papel en el manejo nutricional de la diabetes.

Referencia bibliográfica

Aragón-Vela, J., Huertas, J. R., y Casuso, R. A. (2026). Effects of vitamin C and/or E supplementation on glycemic control and cardiovascular risk factors in type 2 diabetes: A systematic review and subgroup meta-analysis. Nutrition Reviews, 84(2), 235–245. https://doi.org/10.1093/nutrit/nuaf133

Adolescencia, paciencia y rendimiento académico

Pablo Brañas-Garza, Universidad Loyola

La capacidad de posponer la gratificación, lo que comúnmente llamamos paciencia, está presente desde la infancia y mejora con la edad, aunque experimenta cambios relevantes durante la adolescencia. Gracias a la maduración y sofisticación de los mecanismos de toma de decisiones y planificación, los adolescentes comienzan a ser capaces de soportar esperas más largas, es decir, posponer la gratificación inmediata a cambio de un beneficio mayor en el futuro.

El cometa interestelar 3I/ATLAS visto por el telescopio Hubble el 30 de noviembre de 2025. NASA, ESA, STScI, D. Jewitt (UCLA), M.-T. Hui (Shanghai Astronomical Observatory). Image Processing: J. DePasquale (STScI), CC BY

Carlos Vázquez Monzón, Universidad Loyola

En verano de 2025, los telescopios del sistema ATLAS detectaron un objeto inusual atravesando el sistema solar. Su trayectoria no dejaba lugar a dudas: procedía del espacio interestelar. Bautizado como 3I/ATLAS (C/2025 N1), este cuerpo celeste se convirtió en el tercer visitante confirmado de fuera de nuestro vecindario cósmico, tras Oumuamua y 2I/Borisov. Pero, junto al interés científico, surgió también una oleada de rumores, exageraciones y teorías conspirativas.